Menos Doxa, Más Logos
Resulta ya casi cotidiano el contemplar como nuestras sociedades se van cada vez más, diririgiendo hacia una confusión entre la verdad y la opinión, atribuyendo a esta última un carácter de irrefutabilidad. No voy a caer en atribuir este vicio social, a los medios, al menos no en su totalidad, sino mas bien al olvido de la razón y a la búsqueda fácil de respuestas para todo, como si todo fuese explicable.
La verdad ha sido pasada a llevar por la opinión y por ende debemos entender que si la doxa ha ocupado el lugar del logos, tendremos que entender que la estupidéz y la carencia de verdad ha ocupado el lugar de la razón. Es lógico, si pensamos que las masas se transforman en expertos de los temas mas increibles, cuando este se trata de farándula, deporte, política, casos policiales, entre otros tantos; es entonces cuando fluyen los sociólogos, sicólogos, políticos, legistas, médicos y cuanta variedad de personajes pueda señalar, en aquellos que en realidad no son ni sicólogos, ni sociólogos, ni nada que se le parezca.
Triste es el espectáculo si esta "fiebre" por la opinión aparece como un recurso para ocultar elementos fundamentales para el desarrollo de una nación, aprobación de leyes que de otra manera no lo serían si la cuidadanía tuviese centrada su vista en esos temas, pero como la mirada está puesta en el circo, dichas leyes son aprobadas sin mayor discución. ¿Intencionalidad o Mera Casualidad? A otro perro con es hueso, que ese no me lo como yo.
La doxa se apodera de nuestras sociedades, que cada vez más se van empobreciendo de contenido, de reflexión y de razón, se va perdiendo el logos.

La opinión carece de verdad y de validéz, justamente por tener un carácter subjetivo, no requiere de argumentaciones ni de pruebas, simplemente requiere que sea dicha. Cuando caemos en la discución de opiniones, nada podemos conseguir de ella, no hay apertura ni escucha, no existen argumentos y búsqueda de la verdad, solo existe el fin de imponer y avasallar con lo que "creemos"; la opinión personal nos hace "creer" y es justamente eso lo que es, una creencia, es decir, de carácter tan personal, tan indemostrable, tan irrefutable y de características que le atribuimos. Las adecuamos, según nuestras necesidades y convicciones, y las modificamos y cambiamos, sin ninguna vergüenza, total, solo se trata de "Mi Opinión" y frente a eso, nada más que decir. Se cierra la discución (si es que podemos llamar discución a una confrontación de opiniones.
El LOGOS Griego que siendo salvaguardado de la simple opinión, ha ido perdiendo poco a poco su validez y ha sido reemplazado por la DOXA en una sociedad en la que todos se sienten con el "derecho" de hablar en nombre de la verdad, de cualquier tema que sea atingente a nuestro entorno, sin importar LO QUE se diga, sino solo EL DECIR.

