La Coctelera

Episteme... Hacia el Paradigma

23 Octubre 2005

DE LA VISION MECANICISTA AL EROS RECOBRADO. DIAGNOSTICOS Y PROPUESTAS DESDE ALGUNOS CO-CONSTRUCTORES DE UN PENSAMIENTO POSTMODERNISTA.

Apunte de Cátedra

MORRIS BERMAN y EL REENCANTAMIENTO DEL MUNDO

El autor pretende demostrar que el entender las características del pensamiento del hombre premoderno como infantiles o -despectivamente- animísticas refleja sólo nuestra incapacidad para impregnarnos de esta visión. Para esto, parte asumiendo que nuestro mundo a sufrido el progresivo desencantamiento o desendiosamiento desde el 2000 A.C. aproximadamente, y cuyo comienzo asocia a las influencias del judaísmo y el pensamiento griego. Desde el momento que, según el antiguo testamento, se concibe paganismo el culto a la naturaleza se toma una distancia respecto de ella que bien podría significar una ruptura con lo que Berman denomina la "conciencia participativa" (relación unificada, sensual con el mundo, reconocimiento de un universo lleno de semejanzas, de simpatías y antipatías).

Citando a Havelock, se evoca al hombre prehomérico como dotado de un inconsciente en armonía y al servicio del consciente, aunque desprovisto de auto-exámen. Para el pueblo griego el conocer pasa de ser un proceso sensual a uno racional, reconocido en el planteamiento de Sócrates "conócete a ti mismo", reafirmando la separación sujeto-objeto característica del platonismo.

Luego, para el judaísmo la conciencia participativa representaría un pecado, y para los griegos como Platón resulta una enemiga del intelecto, una patología. A pesar de ello, dicha conciencia subsistió hasta la Revolución Científica.

En general, las nociones animistas y herméticas marcaron el pensamiento medieval. De alguna manera esto resulta de tipo participativo ya que sujeto y objeto, el hombre y los otros así como el ambiente resultan relacionados dentro de un solo todo, sino idénticos (holismo). Dentro de la época, si relacionamos dicha conciencia al inconsciente, la alquimia representaría el último vestigio de algún mapa del inconsciente humano para el mundo occidental en que se rescata la unidad del sujeto respecto del objeto. Aún así, aunque esta disciplina no puede ser comprendida fácilmente dada nuestra conceptualización dicotomica (propia del hombre moderno). Dicho inconsciente resulta particularmente develado en los sueños mediante un lenguaje esencialmente simbólico, el cual fue campo fértil para la obra de C. Jung, que a su vez es también un estudioso de la obra alquímica. A estas fuentes cabe agregar el arte surrealista, muy ligado a la profundidad del ser humano.

Hubo factores importantes que fueron marcando la división entre las nociones esotéricas y exotéricas, entre lo sagrado y lo manipulador, entre la magia y la mecánica: aspectos económicos, los cambios técnicos y la religión organizada, tanto católica como protestante. De estos hechos resultó un progresivo rechazo a la alquimia esotérica y las prácticas mágicas en pro de la ciencia positivista y de la distinción hecho-valor propugnada por los eruditos del siglo XVII. Lo más destacable es que la desvalorización de las ciencias resultó de la campaña política y eclesiástica sostenida por los grupos de poder para sostener un orden y control social en Europa, por lo que se extrae que el mecanicismo triunfa por un plan elitista más que por su valor en sí.

Newton, conocido por su soberbia definición del método científico y su técnica, representa el padre simbólico del pensamiento occidental moderno. Paradojalmente, se nos muestra a un hombre inestable, inseguro, moralista y con grandes inquietudes místicas. Tanto por razones políticas como psicológicas, estos matices de su pensamiento no se dieron a luz. Su historia de abandono, sus creencias sobrevaloradas sobre moral, disciplina, puritanismo fuertemente marcado por la culpa y la vergüenza autoinflingidas así como su creencia en designios divinos respecto de su persona revelan un perfil casi patológico. Sin embargo, lo más llamativo es su formación hermética en la que sus conceptos científicos más importantes tienen oculto fundamento y motivación. Sin embargo la percepción de las conveniencias políticas y su rígida estructura de personalidad lo habrían llevado a tal severa autorepresión que lo hace aparecer finalmente como un científico y filósofo mecanicista.

Su tiempo se caracteriza por una encarnizada lucha entre sectas religiosas y el poder gobernante, la cual se encontraba subyacente a la guerra civil que Newton debió vivir durante su niñez. Dicha guerra se relaciona al quiebre de la economía feudal y el surgimiento de una burguesía opositora, individualista y contraria a la fe ciega. Dentro de sectas místicas se enraizó la alquimia, significando una época muy productiva para sus seguidores de la clase media, los que a su vez tendían marcadamente hacia el socialismo naciente. En forma de abanico se extendieron un sinnúmero de tendencias desde la más hermética a la más radical, donde la última se encuentra explícitamente contra el clero y su moral. Este a su vez identifica este movimiento como una conspiración en su contra por lo que opta por una campaña de desprestigio popular, haciendo homólogos al comunismo, la herejía, el libertinaje y el hermetismo. Desde esta rama varios pensadores se convirtieron paulatinamente a la filosofía mecanicista, bajo la premisa de que tanta libertad significara finalmente la pérdida de la creencia en un dios. Tal es el contexto de la vida de Newton. Sin embargo, sus conceptos expresados cientificamente se encuentran saturados de las nociones ocultistas.

Este cambio desde el hermetismo al mecanicismo de los pensadores de la época revela la incongruencia de no ser por motivos "científicos". Se constata la existencia de intereses económicos, del surgimiento de una personalidad competitiva y agresiva, aunque sumisa frente a la autoridad, relacionada a la auto-represión propia del puritanismo reinante en aquel círculo, así como producto de un trabajo cada vez más repetitivo y brutalizador. Además, no solo las clases bajas eran reprimidas por el orden social mediante labores brutalizantes, la clase media era reprimida en su actividad intelectual y literaria.

Pasando al tema de la psiquis humana, cabe destacar que la pérdida de esta conciencia de estilo hermético da paso a una rígida postura modernista y mecánica a punto tal que el antiguo filosofar es posible encontrarlo sólo en ciertas patologías que curiosamente implican un quiebre con la "realidad". Tal es el caso de la psicosis, demostración fáctica de que las realidades son interpretadas y como tales impuestas por órdenes externos que tienden a aplastar al espíritu humano dicotomizando artificialmente a la mente del cuerpo, reprimiendo al inconsciente.

Se destaca dentro del pensamiento científico moderno una paradoja que vendría representando su talón de aquiles. Se refiere a la obsesión por negar la conciencia participativa, cuando está saturado de ella. Esta paradoja ha llegado a manifestarse dentro de líneas como la del relativismo radical. El autor propone que el develar esta conciencia dentro del paradigma científico sería una buena solución al problema del relativismo radical, principal responsable del estancamiento de la ciencia. El reconocer dicha conciencia llevaría al surgimiento de un nuevo paradigma.

Para tales efectos, Berman cita a Polanyi para dar cuenta de la tesis de que la elección de una doctrina en pro de la verdad implica una elección de fe, es decir, no-racional. Dicha fe provendría del "conocimiento tácito" que sería aquel vinculado a nuestra personal historia de vida en cuanto a nuestra interacción con el medio. Tempranamente somos formados para construir la realidad de maneras peculiares, influidos también por nuestra biología. El ejemplo más demostrativo es la del aprendizaje del lenguaje. Más aún, el conocimiento es adquirido en forma visceral en primera instancia, y solo con posterioridad es captado en forma racional. Esta red tácita primaria comúnmente es pasada por alto en las conceptualizaciones del aprendizaje. Para el mismo autor, el conocer esta lleno de significado para el conocedor, esta implicado en él con sus redes tácitas y la percepción cultural subsidiaria. El proceso de conceptualización y formación de relaciones lo denomina "pensamiento alfa". El pensamiento característico de nuestra etapa de aprendizaje se vuelve rígido (se transforma en hábito) y reemplaza a la vivencia en sí. Se hace desde lo dinámico y concreto a lo automático y conceptual. Todas las culturas traen consigo una red de pensamientos alfa y aunque estos representan solo un modelo de representación, comúnmente lo olvidamos. La conciencia no participativa representa esta confusión entre mapa y territorio.

Tal vez un resurgimiento de la conciencia participativa este representado por la física cuántica de los años 20, en que la realidad es descriptible en términos de materia y movimiento (concreto y dinámico?). No existiría un observador independiente de lo observado.

Luego, se concluye que un enfoque más sistémico o ecológico incluye tanto al investigador como a la naturaleza, es decir, implica la noción de que nuestra investigación se enfrenta a nuestras características mentales.

Para lograr esto es básico abandonar el mito de que la ciencia es un sistema absoluto y transcultural, entendiendo que sólo es el reflejo de un momento histórico. De ahí se sugiere la revitalización de lo sensual-visceral.

Describiendo históricamente los cambios epistemológicos de los últimos siglos, se muestra un progreso desde un medioevo simbólico y definido entérmino de escencias, hacia una revolución científica nutrida por el racionalismo y el empirismo, ahora vistos como enfoque complementarios más que opuestos. La doctrina de Bacon marca una pauta singular hacia el utilitarismo hasta industrial que rompe definitivamente con los conceptos escolásticos y da paso al desarrollo tecnológico-mecánico que satura esta visión. Se agrega con posterioridad el método del escepticismo de Descartes, en la busqueda de una razón pura aunque deprimente, ya que la incredulidad acarreaba consigo la inseguridad respecto de todas las creencias. La única noción cierta sería la de las matemáticas. La mente metódica y tecnológica se vuelve la tónica de la época, e impacta profundamente en el pensamiento occidental. El paradigma Cartesiano, a su vez acarrea consigo cierta disociación, la clasica división mente-cuerpo. El racionalismo y el empirismo representado por Descartes y Bacon respectivamente, son sintetizados y aplicados sin conflicto dentro de la práctica experimental de Galileo y de Newton.

No fue hasta la revolución industrial que los paradigmas científicos en boga demostraron su poder. La calidad fue reemplazada por la cantidad y el porqué por el cómo. Estas implicancias no sólo se relacionan al campo de la ciencia. La economía y las cualidades del medio social reinante son aspectos necesarios de considerar para comprender el auge de esta forma de pensamiento.

La revolución científica y el surgimiento del capitalismo se relacionan en un marco epistemológico orientado hacia el utilitarismo y la cuantificación.

La versión teológica, ética y antropocéntrica característica de la edad media va dando paso a un discurso practicamente antitético y progresista, donde la cuantificación de lo abstracto surge como fuente explicativa de los fenómenos. Se suma el escepticismo como método y el afán expansionista ya sea en lo geográfico como en lo económico. Se va enfatizando la importancia del dinero y los sistemas de crédito, de la voluntad individual, especialmente empresarial. A su vez la concepción del tiempo evoluciona desde un cómodo, lineal y predecible sentido cíclico a un sentido de control, de exactitud y costo. La labor del artesano se orienta paulatinamente a la especialización técnica y el pensamiento crítico ataca copiosamente la doctrina aristotélica-escolástica. Este marco explica el pujante interés por la tecnologización de las ciencias y la industria. Las descripciones matemáticas precisas se sitúan dentro de las necesidades prácticas y el método experimental surge como el procedimiento más aceptado de indagación.

El autor se pregunta si acaso todo este contexto determina una realidad creada en respuesta a las contingencias culturales, por lo que cabría suponer que cualquier concepto vertido caería en una situación de relativismo radical, donde cualquier verdad es parte de un momento específico.

FRITJOF CAPRA: EL PUNTO CRUCIAL

El autor expone en orden histórico su visión de cómo la civilización occidental pasa de una visión orgánica, espiritualista y centrada en la contemplación de los sucesos naturalesdel mundo, a una postura mecanicista y tecnocrática aun en boga.

Dentro de la visión orgánica del mundo se reconoce como fuentes de inspiración inmediata la doctrina aristotélica y la Biblia.

La evolución se produjo desde los campos de la física y la astronomía. Esta revolución de caracter científico comienza con Copérnico y su cambio desde una visión geocéntrica a una heliocéntrica. Continuador directo es Kepler, y posterior a este fue Galileo, el primero que utiliza la experimentación científica y el lenguage matemático como herramienta para la formulación de leyes naturales que dieran cuenta de algunos fenómenos. Su método implica la cuantificación de lo que se estudia, y este significó una fuerte influencia que se hace sentir hasta nuestros tiempos. Luego, Bacon determina la tendencia a considerar a la naturaleza en términos de dominio y control. Finalmente, la influencia de Descartes y Newton es definitiva en cuanto a la descripción del mundo en terminos mecanicistas y tecnológicos, responsables de la actual tendencia antiecológica y atomista de las ciencias.

La filosofía cartesiana es analítica y busca la certeza absoluta poniendo al pensamiento matemático en la cúspide, marcando de paso una diferencia determinante entre la mente y la materia, suboordinando esta última a la primera.

Refuerza el pensamiento de la época Isaac Newton, quien se encarga de expandir la idea de un mundo compuesto por particulas de materia moviéndose dentro de un espacio y tiempo absolutos.

Posteriores descubrimientos en el campo de la química, el electromagnetismo, la termodinámica y la antropología comienzan a mostrar las limitaciones del esquema imperante. El enfoque evolucionista en un tiempo, y posteriormente la teoría de la relatividad y la cuántica derrumbaron en gran manera el gran cúmulo de suposiciones cartesianos y newtonianos, exigiendo una nueva epistemología que permitiera comprender estos descubrimientos.

quí se expone como, a pesar de los nuevos decubrimientos de la física que demuestran las limitaciones del enfoque mecanicista y a pesar de que los científicos comienzan a aceptar que sus teorías son limitados modelos aproximativos, no se ha dejado de enfocar la investigación en estos términos. Muy demostrativo es el proceso por el que ha pasado el área de la biología, la que ha ido paulatinamente reduciendo a unidades básicas y concretas el fenómeno de la vida, al parecer incentivada por los logros que el enfoque reduccionista ha tenido en otros campos. El desarrollo de la biología molecular, la genética y las nuevas tecnologías ha sido de gran importancia ya que ha permitido cerrar brechas dentro de importantes teorías como la evolutiva, que ya no era capaz de dar cuenta mediante sus tradicionales conceptos del fenómeno de la variedad y dinámica de las especies. La bioquímica y la genética revelan estar contaminadas de la doctrina cartesiana en el momento en que intentan reducir los fenómenos biológicos a sus particulares paradigmas: los términos fisco-químicos y el determinismo genético respectivamente. Pero descubrimientos de este siglo revelan el profundo vacío explicativo que resulta cuando se intenta comprender funciones vitales que, como ahora se sabe son en escencia integradoras, como es el caso del sitema nervioso. Ante ésto parece necesario un nuevo paradigma.

Se plantea la posibilidad de una nueva visión del mundo, orientada a la comprensión de las relaciones y dependencias recíprocas de los fenómenos. Es un punto de vista integrativo y centrada en principios básicos de la organización: totalidad, dinamismo, crecimiento, flexibilidad, estabilidad interna, actividad cíclica y retroalimentada. En el caso de los seres vivos se habla del principio de la autoorganización, que es la capacidad de un sistema de organizarse a si mismo. La autorrenovación y la autotrascendencia son los principales fenómenos dinámicos de la autoorganización. Los organismos aumentan su autonomía respecto del ambiente en la medida que aumenta su complejidad. Aun así existe una estrecha relación con características de fluctuación constante respecto del medio (homeostasis). La adaptación es un mecanismo mediante el cual los organismos se ajustan al medio asegurando su supervivencia. Esta adaptación progresaría en tres niveles: desde cambios fisiológicos complejos, pasando luago al cambio somático, y concluyendo en los cambios genotípicos, en orden progresivo de irreversibilidad.

Las relaciones simbióticas son la expresión de la interrelación estrecha que se da entre los seres vivos y su entorno (otro ser vivo o ecosistema). Luego, los sitemas vivientes tienden a formar estructuras poliniveladas y de complejidad múltiple. Cada nivel actúa y se comunica con su entorno, y este es un principio central de la autoorganización. Estos sistemas tendrían mayor posibilidad de sobrevivencia que cualquiera que fuera no estratificado. Además, la relevancia de un nivel de sistema es una característica del observador y de donde fija su atención..

Además, dado que es posible observar estas características de autoorganización en el planeta mismo, la tierra puede ser considerada como un ser vivo, lo que determina que este paradigma implica una profunda revelación ecológica y espiritual. Adaptación y creación libre, rítmica e indeterminada reemplazan a la antigua convicción evolucionista de la adaptación competitiva en la búsqueda de un equilibrio estático, y ahora el azar y la necesidad surgen como principios complementarios.

Se pretende también la clarificación del concepto de mente como un modelo de organización, como una metafunción y como una propiedad inherente de cualquier sistema que se autoorganice ya sea los pequeños organismos, los sistemas sociales, planetarios o incluso el cosmos al que podría atribuírsele una mente universal

COMENTARIO.

La exposición de ambos autores resulta particularmente interesante ya que deja entrever que el particular desarrollo de las ideas características del siglo de las luces aún persisten firmemente arraigadas en la ciencia y la práctica de nuestro tiempo. Incluso es posible detectar su influencia en nuestro pensar cotidiano, en mi forma de analizar los problemas y de enfrentarlos. De especial interés considero el hecho de como se puede comprender la relación destructiva y de acoso constante que tenemos con nuestro medio natural.

Parece ser que las definiciones entregadas no sólo abarcan un sólido cuerpo conceptual, sino también intentan abarcar un nivel metafísico o místico en el sentido de sugerir un orden de localización infinita -un todo saturado de sentido- que me recuerda mucho el sentido Taoísta. Este pensamiento ciertamente exige un abandono de lo concreto y deja ver, como un koan, lo limitado del pensamiento causalista. El origen del origen se pierde dentro de la polinivelación de los sistemas ya sea en un sentido macro o en un sentido micro. Ni hablar del concepto de mente.

En el curso se esclarecen las limitaciones del enfoque mecanicista y reduccionista. Capra aventura la hipótesis de que la solución a las limitaciones del paradigma cartesiano provendrían de la medicina. Quisiera agregar que estoy claramente de acuerdo de que es, precisamente en este campo donde se puede hacer una muy buena descripción de la influencia de tal epistemología, pero pienso que es una paradoja esperar de aquí las proposiciones de cambio de filosofía. Si es por aventurar, imagino más bien una revolución "a propósito" de la medicina, ya que esta se encuentra sumida en un nivel de pragmatismo muy marcado. Ya se ve de hecho que un paradigma más sistémico aparece desde distintas áreas tales como la biología, filosofía, arte, antropología, psicología, física, sociología, e incluso la economía, por lo que dicha puntuación de los hechos me parece innecesaria.

¿ Es lícito atribuir a Newton o Descartes o a cualquier otro la responsabilidad de generar un modelo de pensamiento ? ¿ No podría acaso tratarse de, por ejemplo, un proceso por el cual pasó y pasa el ser humano (o el mundo) en forma colectiva resultando entonces que estos personajes no son más que cabezas visibles de su época? ¿o se trata efectivamente de "adelantados"?

La situación de Newton parece ser curiosamente circular. De la misma forma como señorea ante su elite social e intelectual con un pensamiento rígido hasta el punto de lo implacable, es simultáneamente controlado y suprimido en sus secretas vivencias por su propio contexto. Si esto fuera un modelo prototípico para describir el proceso por el que pasan los pensadores de su época (y suponiendo que son característicamente individualistas hasta la vanidad como sería la tónica descrita para la burguesía de la época) es posible entender la rápida propagación de la doctrina. Implicante resulta también el hecho de que las motivaciones para tal cambio fueran paradojales, es decir fueran por motivos no-científicos. En concordancia con la lectura de Maturana y Varela, así como lo descrito por Berman, las hipótesis explicativas y las elecciones doctrinarias se encuentran saturadas de la historia personal de quien las conlleva, y por lo mismo su elección jamás podría ser a través de algún sistema no-valórico como pretende ser el juicio científico.

De muchas formas estas redes tácitas de aprender, así como este contacto sensual con el mundo comparados con el pensamiento alfa me sugieren la clásica dicotomía arte-método, síntesis-análisis, hemisferio derecho-izquierdo. El lenguaje corporal, lo implícito o inmanente,y los aspectos relacionales del lenguaje me suenan como de la misma naturaleza a esta conciencia participativa unificada o sintética de la que habla Berman. La fantasía (por ejemplo, la productividad del niño) y su relación con lo somático (lo psicosomático) son también una forma de conocer y crear que actualmente tiene mucho énfasis literario. La divulgación popular de las doctrinas ocultas como la mismísima filosofía hermética, de lo alternativo, de la imaginería y del orientalismo entre otras yerbas parecen una contrarespuesta acalorada a la rigidez de las estructuras tan racionalistas, burocratizadas y competitivas (como la educación). Desde lo técnico, la ecología, los modelos sistémicos, el pensamiento humanista-experiencial, los conceptos empresariales de calidad total y otros fenómenos tales como la Biología del Conocimiento representan este giro epistemológico desde el análisis a la síntesis.

LA TESIS DE MATURANA Y VARELA: EL ARBOL DEL CONOCIMIENTO

Este texto cuestiona a los modelos contemporáneos del aprendizaje, crítica que se subraya como fundamental ya que se asume a este proceso como la base de toda la vida social del ser humano, de la integración de los grupos y de la subsistencia final de la especie. La polarización y la divergencia es precisamente el movimiento contrario, y se describe como la tendencia predominante.

Se cuestiona una contradicción fundamental de estas teorías y del proceso científico que las fundamenta y es el hecho de que se cree que este modelo entrega una visión objetiva de la realidad sin notar que el observador se encuentra implícito en esta teorización, es decir, se encuentra involucrado y es por lo tanto de naturaleza circular (tautología cognoscitiva).

Dos recursos harían posible alcanzar un concenso que permita salvar estas dificultades: el altruismo biológico natural y la reflexión consciente o el poder para transformar nuestro mundo percibido. El altruismo es el fundamento del fenómeno social, y la liberación de sus impulsos revitalizaría la convivencia y la cooperación. La reflexión aplicada a nuestra vida puede darle sentido a nuestra transformación interna. La liberación del hombre estaría en el encuentro de la conciencia consigo misma.

Los seres humanos podrían tener acceso a su campo cognoscitivo sólo desde dentro de él, ya que tal investigación los implica irremediablemente. Segun Maturana, hasta ahora poco se había hecho por mostrar el rol de los propios procesos cognoscitivos inherentes a las observaciones que hacemos del mundo y de nosotros mismos. La organización de los seres vivos, del sistema nervioso y del sistema social puede ser llevada a cabo desde una visión cibernética evolucionada hacia la inclusión del sujeto observante (cib. de segundo orden).

Se agrega a esto la necesidad de abolir la tradicional división entre percepción y pensamiento versus sistema nervioso ya que operacionalmente serían equivalentes. Por ello se propone conocer al hombre desde su biología, en particular en manos de la biología del conocimiento, la herramienta básica de los autores, y que se fundamenta en la cibernética de 2º orden y en disciplinas relacionadas a la biología como ciencia natural.

De aquí surge toda una filosofía del ser humano respecto de su universo (cosmología) que busca demostrar que la condición última del nuestra naturaleza es hacerse continuamente a sí mismo dentro de un mundo social (del lenguaje) y donde nuestro desarrollo se encuentra ligado a nuestra propia autodescripción. Este ser social implica que el vivir con los otros determina nuestro propio mundo de significados, por lo que el ser aceptados por los otros es fundamental para nuestra propia auto-aceptación. De ahí surge que la expansión de nuestro altruismo social inmanente producido por el conocer nuestros procesos existenciales de la autoconciencia lleva a amar al prójimo como condición necesaria.

Finalmente, se entiende que el estudio del conocer otorga la responsabilidad de saberseconciente de que la certeza sobre las cosas no son necesariamente pruebas de verdad. Aquí aparece el punto ético fundamental. La conciencia de las situaciones requiere primero de una cierta distancia , de una perspectiva más amplia de lo que se evalúa. Esto nos llevaría a una situación de tolerancia asumida respecto de la experiencia del otro, a un acto de amor, unificación o igualdad con el otro, lo cual tiene y es en sí un fundamento biológico.

COMENTARIO

Maturana considera que el conocimiento del conocer había sido una práctica poco desarrollada, lo cual es un juicio relativo si consideramos que ya a fines del siglo pasado Husserl desarrollaba investigaciones en el campo de la percepción, material aprovechado en forma fecunda por los psicólogos de la Gestalt, quienes dieron un vuelco revolucionario y perdurable al pensamiento científico el cual se desarrolló con posteridad mayormente en Europa y en algunos pensadores de avanzada en Norteamérica. Ciertamente, en nuestro país ha imperado el juicio conservador y tecnologicista que aún hace furor en Estados Unidos. En Psicología las grandes instituciones del pensamiento se mueven con la lentitud esperable de su gran aparato dogmático.

El reenfoque epistemológico de Maturana y Varela coincide bastante bien en algunos puntos con algunas construcciones anteriores existentes. La importancia de la aceptación de los otros relacionado a la aceptación del sí mismo se puede extraer del discurso de Rogers, el lenguaje como mediador y constructor fundamental de la realidad según Hegel, la afirmación de la existencia del hombre como dirigida a "ser en el mundo" como fin último (Heidegger). Acaso de los proceso de aprendizaje subyacentes al conocer comúnmente descrito no son las "noesis" de Husserl. Luego, la base fenomenológica de este modelo es apreciable.

La inclusión del observador dentro del sistema es ahora una tendencia, sin embargo esta noción divergente ha existido en la clandestinidad por más de un siglo. La novedad está en el vehículo: la biología. Así también se ha llegado al reconocimiento de la tautología presente en nuestra tradicional forma de enfocar el mundo a través de otros derroteros, por lo que quizá resulte algo reduccionista pretender de que alguno de ellos es el único o mejor camino.

LA CONSPIRACION DE ACUARIO Y EL CAMBIO EN LAS RELACIONES HUMANAS PROPUESTO POR MARILYN FERGUSON

En acuerdo a las postmodernas críticas que sa han hecho a las perspectivas científicas dogmáticas y positivistas, Marilyn Ferguson apunta a las formas autoritarias de las que se vale esta mentalidad para la difusión de sus postulados. Una de estas formas es la Educación Formal.

A partir de describir y reconocer la ineficacia de las formas tradicionales de educación, la autora reflexiona respecto del paradigma que hay detrás y de lo que éste conlleva. Culmina su exposición con un modelo alternativo que da un giro absoluto no sólo al enfoque, sino también al método y a las responsabilidades involucradas en el proceso.

Critica a la educación tradicional su orientación hacia el resultado, su burocracia y su ineptitud como método de enseñanza, sus formas de desvalorización y su actitud amenazadora, alienante y bloqueadora de la capacidad creativa, de la iniciativa, del conocimiento personal y de otras potencialidades. Sin embargo asume que, más que buscar cambiar a la institución, es necesario reestructurar nuestras propias formas de pensar. El cambio de paradigma ha de asumirse como una conspiración que nace de darse cuenta de nuestra experiencia de lo que fue nuestro paso por el sistema educativo, saturado de una realidad llena de ansiedades, fragmentaciones y frustraciones respecto de nuestros intentos explorativos espontáneos. Los cambios sociales y los rápidos descubrimientos científicos impactan muy lentamente a la educación.

La nueva filosofía implica una compilación de técnicas e ideas que suelen reconocerse como Psicología transpersonal. En este marco se pide al sujeto que se mantenga abierto y autónomo. Fomenta la trascendencia de la persona mediante un enfoque holístico. Su base conceptual es la teoría de sistemas y se interesa por la naturaleza misma del aprendizaje.

El nuevo paradigma implica flexibilidad, una estructura igualitaria, integración multietárea, da prioridad a la imagen de sí mismo como como generadora de resultados; considera la experiencia interior, fomenta la divergencia, considera el fenómeno de la lateralidad hemisférica para la potenciación del aprendizaje, evita la etiquetación y se preocupa por el potencial de los individuos.

Define al maestro dentro de una relación honesta ,igualitaria y de apoyo ante el miedo inminente que trae consigo la experiencia del aprendizaje.

El cambio de la estructura social actual provendría de la iniciativa de las personas -así como de los educadores- de ahondar en la propia experiencia y en los procesos internos.

La autora relata cómo nos acostumbramos a desempeñar ciertos roles y como nuestros comportamientos se convierten en predecibles y acostumbrados. Sin embargo, advierte del advenimiento de una nueva concepción cultural, en que las personas tenderían a equilibrirar sus polaridades masculini-femeninas. Al realizarse esta transformación, los comportamientos estructurados por la asignación de roles culturales se desbaratarían. La transformación personal a este efecto influiría fuertemente en las relaciones personales, de modo tal que podrían mejorar o empeorar, pero jamás seguir como están.

Requisito básico para llevar a cabo este cambio vital es el enfrentamiento del miedo al cambio, del temor a perder la estabilidad. Este es un proyecto personal y nada tendría que ver con convencer a otros en este sentido, ya que es una opción que cada cual toma a su tiempo.

Por el contrario, se aspira a que las relaciones que establecemos alcancen un impulso transformador en el que el todo conformado sea más que la simple suma de las partes. Se ha de poner énfasis en la experimentación más que en la búsqueda de refugio. Para ello es necesario adoptar una actitud de apertura y vulnerabilidad, ya que estas relaciones se caracterizarían por la confianza, sin embargo, implica el abandono de toda certeza absoluta. Uno de los cambios fundamentales se dirigiría a evitar el apego. Se trataría de no pedir cosas a cambio.

La autora manifiesta su confianza en que una atmósfera de confianza, amor y humor pueden, en un marco de autenticidad potenciar las capacidades humanas. Sería la segunda posibilidad de adquirir la autoestima negada cuando fuimos niños. Implica el revaloramiento de nuestro propio ser.

MANFRED MAX-NEEF Y SU DESARROLLO A ESCALA HUMANA COMO UNA OPCION PARA EL FUTURO

La obra presentada por Max-Neef, Antonio Elizalde y Martín Hopenhayn en Chile apareció en la publicación Development Dialogue, en 1986 y contó con la asesoría de la Swedish International Development Authority (SIDA), la Fundación Dag Hammarskjold, CEPAUR Chile y Naciones Unidas.

El autor parte planteando una crisis acerca de la cual se ha dado mucho énfasis a lo económico. Sin embargo, plantea, se trata de una crisis social, cultural, política o económica pero entendendida como una totalidad más que como una mera agregación. El autor ha querido llamarla "la crisis de la utopía". Pone énfasis en la pérdida de la capacidad para soñar. Trasluce su historia a través del curso de dos grandes concepciones económicas: el desarrollismo y el monetarismo neoliberal. El primero plantea un desarrollo con base económica pero con descuido de los procesos sociales y políticos. El neoliberalismo fracasa por su aplicación dogmática en A. Latina, por su falta de amplitud, por su filosofía lineal y mecanicista. Estos últimos aspectos implicarían en realidad a ambas concepciones. Además, ambos generan desarrollos económicos concentradores de la riqueza. El desarrollo a escala humana propone la generación de niveles crecientes de autodependencia y articulación orgánica de los seres humanos con la naturaleza. El desafío implica movilizar la sociedad civil hacia la representatividad en los proyectos de los sujetos sociales, defendiendo la heterogeneidad.

Se postula un desarrollo a escala humana orientado a la satisfacción de las necesidades humanas, interpretándolas ya no en el sentido de la pobreza o riqueza económica. Se trata de que los actores del desarrollo se orienten a las personas y no a los objetos. Debe hacerse una diferencia entre lo que son las necesidades y los satisfactores. Las culturas se distinguen por la elección y privilegio de determinados satisfactores. Se entiende aquí a las necesidades fundamentales como pocas, finitas y clasificables.

Es importante concebir la existencia de patolotgías sociales relacionadas a los modelos económicos:desempleo, deuda externa e hiperinflación impactan severamente a los grupos humanos y se ligan a patologías colectivas. La política se relaciona a su vez a patologías a través del miedo, los eufemismos la violencia, la marginación y el exilio. Cualquier necesidad humana no satisfecha se relaciona a una patología. Comunmente existe tratamiento sólo a la relacionada a pequeños grupos o individuales. Las patologías colectivas han aumentado por lo que se propone un enfoque transdiciplinario que implique el estudio de las problemáticas, el reconocimiento y estudio de las características de estas patologías y el diseño de indicadores adecuados para ellas. Se propone reivindicar lo subjetivo en las ciencias y en las participaciones.

El autor propone examinar en qué medida el medio reprime tolera o estimula las posibilidades de los individuos. Es importante destacar que el capitalismo juega un rol fundamental en el condicionamiento de los satisfactores ahora dominantes. Independientes de ellos existen las nueve necesidades fundamentales propuestas: subsistencia, protección, afecto, entendimiento, participación, ocio, creación, identidad y libertad. Los satisfactores pueden ordenarse y desglosarse en una matriz respecto de estas necesidades. En el eje x se ubicarían las necesidades según categorías existenciales (ser,tener hacer y estar) y en el Y las nueve categorías axiológicas nombradas. Los satisfactores a su vez pueden clasificarse en violadores, pseudosatisfactores, satisfactores inhibidores, satisfactores singulares y satisfactores sinérgicos. Los primeros cuatro se denominan a su vez exógenos. El último implica volición, y se entiende como endógeno.

Para definir un estilo de desarrollo se debe escoger entre la opción lineal o la sistémica de enfocar el problema. Es decir se propone centrar las metas del desarrollo en el proceso mismo del desarrollo. La realización de las necesidades serían las impulsoras del desarrollo, no las metas de éste.

En contraposición a las dependencias históricas de los paises pobres, se plantea la idea de la autodependencia como eje del desarrollo. Implica articular a los seres humanos con la naturaleza y la tecnología, así como lo personal con lo social. En el caso último, ambos no pueden desligarse desde la perspectiva del desarrollo. Las relaciones de dependencia fomentan un orden descendente de decisión acerca de lo individual desde lo social. La autodependencia implica la participación, la construcción en sentido ascendente y complementario. Requiere articular la sociedad civil con el estado, evitando la intrumentalización de las personas y fomentando una autopercepción menos degradada que la actual. Esto lleva a la solidadridad.

La autodependencia se relaciona al fortalecimiento de las microorganizaciones e implica la necesidad de establecer redes horizontales donde se plasmen proyectos compartidos de los actores sociales. Los segmentos denominados invisibles que constituyen estos actores sociales no han sido medidos en las estadísticas. Sin embargo son muy importantes porque representan estrategias de sobrevivencia alternativa al mercado formal. El desarrollo a escala humana requiere fomentar una producción de conocimientos que ayuden a la formación de un espiritu crítico frente a las actuales formas de dependencia.

Los sectores invisibles tienen como característica importante un amplio espectro de microorganizaciones. A su vez estas se caracterizan por su heterogeneidad y su inestabilidad. La permanencia y el desarrollo de ellas requiere de un apoyo fundamental otorgado por el Estado. Para este es un desafío organizarse en términos de superar su dinámica del poder y manipulación sobre el orden social.

En lo referente a la generación y asignación de recursos en el desarrollo a escala humana, se busca fortalecer las organizaciones locales, comprendiendo el trabajo que las organiza como un multirecurso, destacando aquellos no convencionales. Estos incluyen elementos no sólo económicos. También implican conciencia social, cultura organizativa y capacidad de gestión, creatividad popular, energía solidadria y ayuda mutua, entrenamiento y calificación y capacidad de entrega. Estos recursos no convencionales han de complementarse idealmente con los convencionales como el capital. El potenciamiento de los no convencionales se relaciona estrechamente con el surgimiento de una más clara autodependencia dentro de un marco de democracia social. El financiamiento de este proyecto se dirige a lo local, para lo cual se necesita que a este punto se dirijan los recursos públicos y privados. El estado ha de apoyar las iniciativas microorganizacionales dando capacitación, el crédito y la asistencia. Para ello debe enfrentarse aún algunas problemáticas en la articulación entre lo micro y lo macro. La autiodependencia requiere una política de movilización de la sociedad civil para promover cambios estructurales, potenciando el uso de recursos no convencionales y potenciando los desarrollos locales.

COMENTARIO.

El desarrollo a escala humana implicando movimiento desde las necesidades me parece bastante cercano a una forma organiscista de interpretar el mundo, como en el enfoque gestáltico. Me parece interesante desarrollar la idea ausente de cómo surge la escalada de poder dentro de los grupos humanos, y como se vincula al individualismo, al materialismo capitalista y al pensamiento lineal. La urgencia por el poder tiene su fundamento en una compleja combinación de incertidumbres. Es un extremo rígido de interés por el control, por un saber estrictamente a qué atenerse frente al mundo. Traten de imaginar cómo se puede desincentivar a los individuos componentes de un sistema público y representativo a esta escalada por el sobrecontrol. Para llegar a un sistema como el planteado no me imagino vías más rápidas que la revolución o la crisis. La revolución de masas requiere gentes cultas. Culta acerca del otro, de sí mismo y de las necesidades comunes. Eso no parece ser así por ahora.

Las catástrofes naturales suelen provocar una brusca síntonía de intereses y preocupaciones. En psicoterapia humanista se ha planteado antes la tesis de que las crisis son la oportunidad para reorganizar un sistema. Y tal vez estas alternativas como las de Max-Neef surgen en tiempos de crisis.

La vía planteada por Max Neef implica al estado como captador, como fomentador de conciencia a nivel local. Eso significa que el estado funcione como ente unificado, como se daría tras una revolución filosófica, tras el surgimiento de una gran idea. Lento y quizá mas seguro.

Independiente de la pauta de necesidades propuesta (que me recuerda a Maslow, por cierto), propondría como complemento fomentar un modelo educativo que ayude a los educandos a explorar las propias necesidades y canalizarlas a traves de los intereses como metas volitivas. Agrupar las necesidades es util para este enfoque organizador y casi rector, sin embargo, se exige que las personas tengan un mínimo de claridad de qué es les es necesidad individual y grupal, y de cómo es viable buscar satisfacerlas. Creo que es una parte fundamental del desarrollo de lo micro relacionado a lo macro en la medida que la satisfacción puede encontrar menos obstáculos a través de acuerdos comunes.

Es una democracia distinta. No es el gobierno de la mayoría sobre las minorías como aún se aprecia en nuestras latinas latitudes. Es la co-construcción de vías para los legítimos y distintos tipos de intereses.

CONCLUSION

Esta, a pesar de ser una pequeña muestra del pensamiento humanista y postracionalista, refleja una alta productividad. Las propuestas que surgen desde la visión crítica de los autores revisados reflejan la visión absolutamente divergente y sin embargo, positiva respecto de la naturaleza humana. Tanto Berman como Capra sustentan la creencia efectiva de que los seres humanos podemos replantear nuestras ciencias en dirección a legitimizar y dignificar el mundo subjetivo de los sujetos. Y cabe observar que a diferencia del subjetivismo existencialista de Nietzche o Kirkegaard, a este no se le puede acusar de nihilista.

Veremos también que estos hilos de pensamiento convergen al plantear la urgencia de recuperar el sentido de comunidad, lo que va bastante lejos de la fantasmal figura del existencialista solitario y narcisista.

Sus propuestas son más que meros idealismos pues conllevan estrategias. Son más que meras críticas pues incluyen propuestas constructivas. Son más que simples ensayos y anecdotarios pues sintetizan la experiencias de numerosas personas de diversos campos. Sus vehículos se simplifican en revoluciones silenciosas, autodescubrimiento, dignificación del espírtu y de lo orgánico, la recuperación de lo sensual dentro del proceso de enseñanza y aprendizaje, libertad a la exploración, participación y pluralidad de alternativas. Salvan la implacable dicotomía que fragmenta nuestra cultura y nuestro mundo interno. Implican la unificación de cuerpo y psiquis en solo un conceptos de diversos nombres: organismo, mente, o conciencia participativa.

BIBLIOGRAFIA

Berman, Morris (1987). El Reencantamiento del Mundo. Santiago, Chile: Ed. Cuatro Vientos.

Capra, Fritjof (1982). El Punto Crucial. Barcelona, España: Ed. Rutas del Viento.

Ferguson, Marilyn (1985). La Conspiración de Acuario. Madrid, España: Kairós

Maturana, Humberto (1990). Emociones y Lenguaje en Educación y Política. Santiago, Chile: Hachette/CED.

Maturana, H.; Varela, F. (1984). El Arbol del Conocimiento. Santiago, Chile: Ed. Universitaria.

Max-Neef, M.; Elizalde, A.; Hopenhayn, M.; (1986). Desarrollo a Escala Humana, Una Opción Para el Futuro. En: Development Dialogue, Número Especial 1986.

plp/PLP

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2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Mauricio

Mauricio dijo

Pasé por aquí. Muy buen material de síntesis. Muy de acuerdo con las conclusiones. A mi entender esas propuestas dejaron de de estar en el limbo de la filosofía y vemos ejemplos de aplicación en la realidad. Felicitaciones.

14 Noviembre 2005 | 05:45 PM

Carlos Gimenez

Carlos Gimenez dijo

Los comentarios son excelentes, de mucha profundidad, y no se lo debe confundir a lo profundo con lo oscuro, son dificles pero no oscuros.
Deja entrever sobre todo en la ultima autora, como los interes reinantes, ocultan, o favorecen aquello que los sustenta, estas concepciones se esconden porque atentan contra la vision tan mecanisista, reduccionista y nihilista de la vida y del hombre que se tiene hoy en dia.
Lamento profundamente que el ultimo comentario sea del año 2005, y mas lamento que este tipo de lectura yo la haya encontrado recien ahora en el 2008

10 Mayo 2008 | 02:05 AM

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Gregorio Rojas Fernández, Magister (c) en Educación mención gestión y política educacional, Licenciado en Filosofía de la Pontificiastudiorum Universitas Salaesianae Romae, Licenciado en Educación, Profesor de Religión y Moral de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Diplomado en Diseño y Elaboración de Proyectos.

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